LA HISTORIA

“Si amé la independencia fue porque la consideré justa y necesaria”.

La historia
LEONA VICARIO fue una de las figuras más importantes de la Guerra de Independencia de México: patriota, periodista y una de las primeras mujeres reconocidas como heroínas de la nación.

Ella eligió el propósito por encima de la comodidad. En un mundo que exigía silencio a las mujeres, ella utilizó su voz, su intelecto y su fortuna para apoyar la lucha, expresando su verdad con valiente claridad.

Cuando comenzó el movimiento independentista en 1810, Leona Vicario se unió en secreto a la causa insurgente. Formó parte de Los Guadalupes, una red secreta en la Ciudad de México que recopilaba información, recaudaba fondos y pasaba suministros de contrabando a los rebeldes que luchaban contra la corona española. Utilizando su riqueza, financió armas y materiales para los insurgentes y transmitió información crucial.
Fue arrestada en 1813, pero se negó a traicionar a sus compañeros insurgentes a pesar de la presión de las autoridades coloniales.

Tras la independencia de México, Leona Vicario escribió ensayos y cartas en defensa de su papel —y el de otras mujeres— en la vida pública. Rechazó las críticas que intentaban presentarla como una participante meramente pasiva o emocional.

En 1842, Leona Vicario fue declarada oficialmente Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria. «Madre de la Patria». Hoy en día, sus restos descansan en el Ángel de la Independencia de la Ciudad de México, entre los héroes de la nación que ella ayudó a forjar.

SU HISTORIA NO ES SOLO DE REBELIÓN

Se trata de asumir la propia voz, decisiones y destino. Este es el espíritu que impulsa todo lo que creamos y apoyamos.